vida

De esa etapa guarda la felicidad existencial explosiva del niñito rubio angelical que aparece en las fotografías, en brazos de alguno de sus padres o junto a su hermano, Antony, cuatro años mayor que él, así como la sensación de libertad total durante las vacaciones en las montañas, en compañía de sus vecinas, unas mujeres autosuficientes, cosa rara entonces, que habían hecho hasta sus propios muebles.

Pura López Colomé