1962

Asiste a Rugby School.

Según las apariencias, era un buen estudiante que, en realidad, a los 14 años, vaciaba la mitad de su cantimplora de agua de naranja para llenarla de vodka y entumecer el dolor de una vocación suspendida. “Era experto en ocultar”, me contó, y todo porque la autoridad siempre le pareció abominable.

Pura López Colomé