1990

Contrae matrimonio civil con Ruth Munguía.

La decisión de volver a fines de la década fue producto del hartazgo, de la asfixia tan conocida y confirmada que le causaba la vida inglesa. Vendió un cuadro, compró el boleto y, en el avión, reflexionando depresivamente en el poco sentido que tendría este nuevo e incierto intento, un encuentro con una vieja conocida le confirmó el rumbo al menos. Tal como hace muy poco, al llegar a Dublín, el chofer del taxi lo reconoció y lo quiso llevar a la embajada mexicana. Tal como en este mismo viaje se topó “de casualidad” con su mayor coleccionista, o por el gran azar de haber nutrido su visión artística en México, Rick Stein le pidió el mural de su famosísimo restaurant en Padstow.

Pura López Colomé

Edificio Balmori, Día Mundial del Artista, México, D. F. (colectiva)

La Naturaleza Simbolizada, Hacienda, La Casona II, México,D. F. (colectiva)

En 1990 me encuentro a Phil Kelly ya plenamente establecido en México como pintor y participando en un proyecto que llevó por nombre La Toma del Balmori. Con un morral de piel al hombro, cargando sus pinceles y pinturas, sombrero de manta, lentes y siempre con una gran sonrisa, Phil se montaba sobre el andamio y trabajaba sobre la pared de ladrillo con la que se tapió una ventana sobre la calle Orizaba. Por aquel entonces, la ciudad se había convertido en su tema principal.

José Manuel Springer