2009

El estado de la cuestión, Galería del Tiempo, Ciudad de México.

Phil y Ruth con Alison en Kerry

2008

La línea desnuda, Espacio Cultural Metropolitano, Tampico Tamaulipas, México.

2006

Poder decir, MACAY, Mérida, Yucatán. México

Los dos lados de la pintura, Inst. Cultural de León. Guanajuato, México.

2004

rebanando y Atizando, Centro Cultural Santo Domingo, Oaxaca, México.

The frederick gallery, Dublín, Irlanda.

2001

Recorridos, Galería Ittati. Ciudad de México.

Panther and Hall, Londres, Inglaterra.

La Ciudad y sus iconos, Museo de la Ciudad, Ciudad de México.

2000

Marzo Oaxaca, San Antonio, Texas. E.U.A.

The frederick gallery, Dublín, Irlanda.

Phil no posee estos rasgos distintivos, porque no sólo observa un mundo para aprender de él, para extraer de él un espíritu antes inasible, sino que se integra a él; no aprende: se reconoce íntimamente en lo destructivo del tragafuegos, en el placer sórdido de sus modelos, en una ciudad que natural y cotidianamente toma la forma de cientos de tubos de pintura exprimidos a medias, improvisando la felicidad, el sufrimiento, la vida.

Pura López Colomé

1999

Phil se naturaliza Mexicano

 

Tal como para mí es un misterio por qué Phil Kelly vino a dar a estas tierras, es decir, por qué ese “volado” que dice haberse echado para ver si se iba a París o a México a principios de los ochenta, lo lanzó a cruzar el océano. Un bajel semejante, dibujado con tinta china negra sobre fondo amarillo, me confirmó, secretamente, que este pintor se iba a quedar aquí, que iba a retomar a su gente y a sus tierras sin abandonar este punto fijo del color por definición que es México.

Pura López Colomé

1997

Nace su segunda hija, María José

Imposible pasar por alto la existencia absoluta de la música en torno al arte y la persona de Phil Kelly. [No en vano afirma Borges que la música es la aspiración de todos los artistas…] Su estudio está hasta el tope de discos con o sin caja (más bien lo segundo). Hay predilecciones, desde luego, pero también géneros que uno francamente no esperaría, como la ópera.

Pura López Colomé